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En lugar de emplear
productos
químicos
caros y
jabones
corrientes,
convendría
utilizar
para los
cuidados de
la piel,
exclusivamente,
sustancias
naturales
desinfectantes
suaves
durante un
largo
tiempo. Para
ello, basta
con limpiar
la piel con
un gel de
baño pH
neutro o con
una leche
limpiadora
de una
tienda de
productos
naturales.
Para
eliminar la
capa de piel
muerta más
superficial
se realizará
un peeling,
sin efectos
secundarios,
a partir de
una mezcla
de arcilla
medicinal o
cáscara de
almendra con
un poco de
agua. Luego,
lavar la
piel con una
tisana tibia
de salva y
cola de
caballo o,
simplemente,
con la
mezcla
resultante
de añadir
agua
caliente y
un chorro de
vinagre
natural de
manzana.
La práctica
de baños de
vapor en la
cara abre y
relaja los
poros de la
piel de tal
forma que
permite
penetrar los
vapores de
plantas
medicinales,
como el
árbol de té,
la
bergamota,
el geranio,
la calendula,
la salvia o
la
manzanilla.
Conviene
que, tras
quedar
humedecida
por el
vapor, la
piel se
seque por sí
sola.
Aplicar
después,
sobre los
granos de
acné, unos
toques con
un algodón
impregnado
de un poco
de esencia
de árbol del
té pura o
diluida en
aceite de
yoyoba. |
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